En estas páginas, Silvia nos abre su alma para contarnos cómo atravesó la oscuridad y aprendió a confiar nuevamente en la vida. Su voz es testimonio, refugio y faro para quienes hoy buscan esperanza en medio del dolor.
Yo estuve ahí no es solo una autobiografía: es una guía emocional, un abrazo de oso para quienes creen que ya no pueden más.
Porque sanar no es volver a ser la de antes.
Sanar es abrazar, con ternura, a la persona en la que una se convierte después de sobrevivir.
Valoraciones
No hay valoraciones aún.