A punto de cumplir 40 años, Salvador pierde su empleo de productor de TV y se encuentra desocupado por primera vez. Muy pronto descubre que mantener su estilo de vida es imposible y que volver a trabajar no será fácil. Mientras intenta reinsertarse en un medio que ha perdido relevancia y calidad, debe lidiar con las presiones familiares y resistir a sus propios demonios.