Ecos de la lluvia expresa sentimientos genuinos de la autora,
que tiene un alma templada por fuegos distintos, amores fugaces y recorridos imaginados.
Sabe a sales del mar y a profundidad de océanos,
donde se descubre a sí misma y contribuye,
a su manera, a gratificar tareas de gente conocida y desconocida,
con la que trata sobre un abanico de temas: el amor, la amistad,
la familia, la educación, la libertad, los pueblos, los ideales y los sueños inconclusos.
La obra presenta trabajos de la autora escritos para concursos,
llenos de simbolismos expresados en palabras que definen elementos concretos
como viajes, mar, noche, luna, tren, fuego y otros que nacieron
del corazón en raptos de inspiración y momentos especiales de su vida,
donde la soledad, la angustia o el desamor intentan quebrar
el equilibrio de una mujer que, con heroico estoicismo, transita por la vida.
Al final de la obra, incursiona en el microrelato,
presentando la ilusión de llegar a una verdad histórica que investiga
y que la conectaría con sus raíces, así como el deseo de encontrarse
con el poeta revolucionario que admira con toda su alma
y que, hasta el momento, la vida no le ha dado la oportunidad de conocer.