Distópica realidad es el relato de un mundo que no colapsó de golpe, sino que se fue apagando mientras todos miraban hacia otro lado. En una sociedad dominada por anteojos que median cada experiencia, la vida real pierde valor frente a una simulación cómoda, constante y adictiva. El contacto humano se diluye, el pensamiento crítico se vuelve peligroso y la adaptación se impone como única forma de supervivencia.
Desde una mirada íntima y persistente, la narradora registra el avance del individualismo, la desaparición del arte, la normalización de la desigualdad y la anestesia emocional colectiva. Entre recuerdos del pasado y escenas de un presente gris, la obra expone las consecuencias de haber delegado la percepción, la memoria y el deseo a un sistema que promete orden, pero exige sumisión.
Valoraciones
No hay valoraciones aún.