Cuando llega el momento de pensar en cómo definir el proyecto de un libro, muchos autores descubren que escribir fue solo una parte del camino. Publicar requiere tomar decisiones estratégicas que no siempre están claras al principio: qué formato elegir, a qué lector apuntar, cuántos ejemplares imprimir, qué objetivo perseguir con la obra.
Esa falta de definición es una consecuencia natural de pasar de un proceso creativo a uno editorial. Y ahí es donde suelen aparecer dudas, confusiones y la sensación de no saber qué decisión tomar.
La buena noticia es que definir el proyecto de un libro no es un ejercicio complicado. Es un proceso concreto que se puede ordenar con las preguntas correctas y con acompañamiento editorial, para que cada decisión tenga sentido y la publicación avance con claridad.
En Autores de Argentina hace más de 15 años acompañamos a autores en este momento clave, trabajando de manera personalizada para ayudarlos a comprender su proyecto y transformarlo en un libro profesional. En este artículo te contamos cuáles son los puntos fundamentales para empezar a definir el proyecto de tu libro antes de publicar.
Por qué cuesta definir el proyecto de un libro cuando recién terminás de escribir
Cuando finalizás un manuscrito, tenés una obra terminada desde lo creativo, pero aún sin las decisiones editoriales que van a darle su forma final. Esa transición suele generar dudas: pasás de un territorio conocido, la escritura, a pensar en cómo ese contenido va a circular y llegar a otras personas.
En ese cambio, muchísimos autores sienten que no saben por dónde empezar porque:
Es la primera vez que deben tomar decisiones editoriales
La escritura es un proceso que conocés, pero publicar implica un terreno distinto. Antes de pensar en formato, tirada, papel, e-Book o diseño interior, es necesario comprender el objetivo del libro y a quién está dirigido.
Esas definiciones iniciales son las que luego permiten elegir con criterio los caminos editoriales. Por eso, es completamente normal no saber al principio qué decisión es la más adecuada para tu proyecto ni cómo se articulan entre sí.
No cuentan con información suficiente para proyectar su libro
Para avanzar con claridad, necesitás conocer cuestiones que todavía no están definidas al terminar de escribir: quién podría ser tu lector, cómo creés que circulará el libro, qué objetivo buscás con la publicación, en qué contextos lo vas a compartir o presentar.
Sin esa base, proyectar cuántos ejemplares necesitás, cómo debería ser el diseño o qué formato es el más adecuado puede resultar confuso.
Temen tomar decisiones que no acompañen bien al libro
Cuando no hay un proyecto definido, surgen dudas sobre la impresión, la cantidad de ejemplares, el interior, el diseño de tapa y muchas otras decisiones que forman parte del camino editorial. Ese temor aparece porque todavía no existe un criterio que ordene la publicación y cada paso se siente aislado. Una vez que definís el proyecto, cada decisión se vuelve mucho más simple de tomar.
Por eso, definir el proyecto no es un paso menor: es lo que permite entender qué necesitás y hacia quién está dirigida tu obra, para que cada decisión tenga sentido y la publicación avance con claridad.
Muchos autores llegan a nosotros justo en este punto: con el manuscrito terminado, pero sin saber cómo avanzar con seguridad en el plano editorial. Nuestro rol es ayudarlos a solidificar ese puente entre la obra escrita y el libro publicado.
Qué significa realmente definir el proyecto de un libro
Definir el proyecto de un libro implica establecer el marco que guía todas las decisiones editoriales. Es entender qué querés lograr con tu obra y a quién querés llegar, porque esas dos respuestas ordenan absolutamente todo el camino de publicación.
Es fundamental contar con una base clara que dé sentido a cada decisión del proceso. Y esa base surge de dos preguntas simples pero fundamentales:
¿Cuál es el objetivo de mi libro?
Definir el objetivo de tu libro es mucho más que pensar en “publicarlo”. Es entender para qué existe esa obra y qué esperás que suceda con ella una vez que llegue a manos de otros.
Cuando un autor identifica su objetivo con claridad, todas las decisiones editoriales empiezan a tener sentido: el formato, la tirada, el diseño.
Hay libros que nacen para compartirse con un grupo cercano; otros buscan posicionar al autor dentro de un ámbito profesional; algunos están pensados para ser utilizados en clases o talleres; y también están los que buscan dejar un legado.
Cada una de esas intenciones necesita caminos distintos.
Un objetivo claro evita sentir que cada elección es un salto al vacío y convierte el proceso editorial en una serie de pasos coherentes.
¿Quién es mi lector ideal?
El lector ideal es la persona para quien ese libro va dirigido. No hace falta imaginar un público enorme: muchas veces, todo empieza con visualizar a una persona concreta que podría encontrar valor en lo que escribiste.
No es lo mismo un libro destinado a un público general que uno pensado para especialistas, para una comunidad pequeña o para lectores jóvenes. Cada lector tiene maneras diferentes de conectarse con una obra, y cuando lo tenés presente, tus decisiones editoriales empiezan a alinearse naturalmente.
Un lector ideal definido no limita tu libro; al contrario, le da dirección. Te ayuda a imaginar cómo va a circular, qué tipo de experiencia querés generar y qué características necesita tu publicación para llegar bien a las personas adecuadas.
Cómo estas dos respuestas ordenan todo el proceso de publicación
Una vez que tenés claro qué querés lograr con tu libro y quién es tu lector ideal, el proceso editorial deja de sentirse confuso y empieza a ordenarse de manera natural. Estas dos respuestas funcionan como una brújula: orientan cada decisión importante, te ayudan a avanzar sin dudas y te acercan al libro que tanto deseaste publicar.
Por ejemplo, un libro dirigido a un nicho profesional quizás necesite una tirada inicial pequeña y un diseño sobrio; mientras que un libro pensado para una comunidad activa puede requerir una primera impresión mayor y una estética que refleje su identidad. Del mismo modo, un objetivo vinculado a compartir tu historia personal puede llevarte hacia un formato impreso para compartir con tus seres queridos; en cambio, si lo que buscás es tener una gran audiencia de lectores, podés combinar el formato e-Book con una edición física.
Cuando respondés estas dos preguntas, cada decisión editorial se transforma en una elección sostenida por un criterio claro. El proyecto se vuelve más sólido, más coherente y mucho más fácil de llevar adelante.
Y si todavía no sabés cómo responderlas del todo, tener un acompañamiento editorial hace toda la diferencia: te ayuda a ordenar tus ideas, interpretar tu obra y elegir el camino que mejor acompañe tu libro y tus propósitos como autor.
En Autores de Argentina te acompañamos para darle forma editorial a tu libro desde el primer momento. No se trata solo de resolver los aspectos técnicos, sino de ayudarte a encontrar el proceso que mejor se adapte a tu obra y a tus objetivos para que el camino hacia la publicación sea seguro, profesional y acorde a lo que tu libro merece.
Si querés avanzar con un plan claro y profesional, escribinos y te ayudamos a definir el proyecto de tu libro.