Un yo poético recorre ciudades y años mientras escucha su propio “badajo” interior. Entre cafés nocturnos, lluvias, brumas y oleajes, los poemas capturan el temblor del deseo, la herida de la ausencia, la lealtad de la amistad y la intuición de lo efímero. La voz indaga en los bordes entre la soledad y el encuentro, y por momentos se abre a la denuncia: la violencia y el encierro dejan cicatrices que la palabra intenta curar. Con imágenes sensoriales y ritmos contenidos, el libro propone un viaje íntimo y honesto por la memoria y el cuerpo, hasta desembocar en un breve relato en prosa que condensa sensualidad y recuerdo.
Valoraciones
No hay valoraciones aún.