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  • Nadie y todos somos la Patria.
  • El éxito y el fracaso son dos impostores.
  • En mi país se pasan quince minutos diciendo que no hace falta presentarme y diciendo que van a ser breves en la presentación; y así pueden estar una hora sin haberme presentado.
  • Las dictaduras podrían ser buenas, pero no lo son. Porque la dictadura ilustrada es una utopía. Y las militares son las peores.
  • Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única.
  • ¿De qué otra forma se puede amenazar que no sea de muerte? Lo interesante, lo original, sería que alguien lo amenace a uno con la inmortalidad.
  • Antes las distancias eran mayores porque el espacio se mide por el tiempo.
  • Deporte: yo creo que habría que inventar un juego en el que nadie ganara.
  • He firmado tantos ejemplares de mis libros que el día que me muera va a tener un gran valor uno que no lleve mi firma.
  • La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene.
  • La muerte me desgasta, incesante.
  • Hay que tener cuidado al elegir a los enemigos porque uno termina pareciéndose a ellos.
  • Creo que con el tiempo mereceremos no tener gobiernos.
  • La poesía nace del dolor. La alegría es un fin en sí misma.
  • La imaginación está hecha de convenciones de la memoria. Si yo no tuviera memoria no podría imaginar.
  • Es supersticiosa y vana la costumbre de buscar sentido en los libros, equiparable a buscarlo en los sueños o en las líneas caóticas de las manos.
  • La belleza es ese misterio hermoso que no descifran ni la psicología ni la retórica.
  • Un libro es una cosa entre las cosas, un volumen perdido entre los volúmenes que pueblan el indiferente universo; hasta que da con su lector, con el hombre destinado a sus símbolos.
  • Me gustaría ser valiente. Mi dentista asegura que no lo soy.
  • Democracia: es una superstición muy difundida, un abuso de la estadística.
  • En mi época no había best sellers y no podíamos prostituirnos. No había quien comprara nuestra prostitución.
  • La Universidad debiera insistirnos en lo antiguo y en lo ajeno. Si insiste en lo propio y lo contemporáneo, la Universidad es inútil, porque está ampliando una función que ya cumple la prensa.
  • El infierno y el paraíso me parecen desproporcionados. Los actos de los hombres no merecen tanto.
  • Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mi me enorgullecen las que he leído.
  • No sé si la instrucción puede salvarnos, pero no sé de nada mejor.
  • Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones.
  • El tiempo es la sustancia de la que estoy hecho.
  • Yo creo que de todos los géneros quizá el policial sea el más artificial, porque en verdad los crímenes no se resuelven por razonamientos, sino por delaciones.
  • Yo siempre seré el futuro Nobel. Debe ser una tradición escandinava.
  • Para el argentino, la amistad es una pasión y la policía una mafia.
  • Repudio todo pensamiento sistemático porque todo sistema conduce necesariamente a la trampa.
  • La derrota tiene una dignidad que la victoria no conoce.
  • ¿Quién soy? Estoy tratando de averiguarlo.
  • La duda es uno de los nombres de la inteligencia.
  • Como ser humano soy una especie de antología de contradicciones, de gaffes, de errores, pero tengo sentido ético. Esto no quiere decir que yo obre mejor que otros, sino simplemente que trato de obrar bien y no espero castigo ni recompensa. Que soy, digamos, insignificante, es decir, indigno de dos cosas,. El cielo y el infierno me quedan muy grandes.
  • En el orden intelectual soy un hombre desgarrado hasta el escándalo por sucesivas y contrarias lealtades.
  • Un sistema no es otra cosa que la subordinación de todos los aspectos del Universo a uno cualquiera de ellos.
  • Todas las teorías son legítimas y ninguna tiene importancia. Lo que importa es lo que se hace con ellas.
  • No podría definirme como ateo, porque declararme ateo correspone a una certidumbre que no poseo.
  • Lo que más admiro en los demás es la ironía, la capacidad de verse de lejos y no tomarse en serio. Después, el valor y la humildad, siempre que no sea ostentosa.
  • Una vez hecho algo, no puede valer mucho; es una obra humana con todas las imperfecciones de lo humano, pero el hecho de ejecutarla sí es interesante.
  • Fácilmente aceptamos la realidad, acaso porque intuimos que nada es real.
  • Comprendí que el trabajo del poeta no estaba en la poesía ; estaba en la invención de razones para que la poesía fuese admirable.
  • Cualquier destino, por largo y complicado que sea, consta en realidad de un solo momento: el momento en el que el hombre sabe para siempre quién es.
  • Publicamos nuestro libros para librarnos de ellos, para no pasar el resto de nuestras vidas corrigiendo borradores.
  • Yo nunca busco temas, dejo que los temas me busquen y yo los eludo, pero si el tema insiste, yo me resigno y escribo.
  • ¿Por qué tengo que creer que un subsecretario es más real que un sueño?

 

 

 

  • Era el que más sabia... pero el que menos entendía.
  • El detalle de una batalla lo da el que triunfa.
  • Toda la historia de los progresos humanos es la simple imitación del genio.
  • Bárbaros! Las ideas no se matan.
  • Lo escrito permanece.
  • Todos los problemas son problemas de educación.
  • La ignorancia es atrevida.
  • Los discípulos son la mejor biografía del maestro.
  • Escribo como medio y arma de combate, que combatir es realizar el pensamiento.
  • Es la educación primaria la que civiliza y desenvuelve la moral de los pueblos. Son las escuelas la base de la civilización.

 

 

 

 

  • Siempre de lo bueno viene lo malo, y de lo malo, lo bueno.
  • Ser original es en cierto modo estar poniendo de manifiesto la mediocridad de los demás.
  • La vanidad es tan fantástica, que hasta nos induce a preocuparnos de lo que pensarán de nosotros una vez muertos y enterrados.
  • Las modas son legítimas en las cosas menores, como el vestido. En el pensamiento y en el arte son abominables.
  • La vida es tan corta y el oficio de vivir tan dificil, que cuando uno empieza a aprenderlo, ya hay que morirse.
  • El artista debe ser mezcla de niño, hombre y mujer.
  • El proceso cultural es un proceso de domesticación que no puede llevarse a cabo sin rebeldía por parte de la naturaleza animal, ansiosa de libertad.
  • Yo creo que la verdad es perfecta para las matemáticas, la química, la filosofía, pero no para la vida. En la vida, la ilusión, la imaginación, el deseo, la esperanza cuentan más.
  • Vivir consiste en construir futuros recuerdos.
  • Yo escribo, porque si no me hubiera muerto, para buscar el sentimiento de la existencia.
  • Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse.
  • Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas.
  • Un creador es un hombre que en algo "perfectamente" conocido encuentra aspectos desconocidos. Pero, sobretodo, es un exagerado.
  • Libro: 'Botella al mar', se ha dicho. Pero con un mensaje equívoco, que puede ser interpretado de tantas maneras que difícilmente el náufrago sea localizado.
  • El mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria.
  • Le expliqué que el mundo es una sinfonía, pero que Dios toca de oído.
  • La razón no sirve para la existencia.

 

 

 

  • Hay tanta gente que escribe para lucirse... Yo empecé así y fracasé hasta el día en que olvidé esas pretensiones.
  • Creo que parte de mi amor a la vida se lo debo a mi amor a los libros.
  • La eternidad es una de las raras virtudes de la literatura.

 

 

  • Ven a dormir conmigo: no haremos el amor, él nos hará.
  • En literatura no hay temas buenos ni temas malos, hay tan sólo temas bien o mal tratados.
  • ¿Hasta cuándo vamos a seguir creyendo que la felicidad no es más que uno de los juegos de la ilusión?
  • Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y hay que empezar de nuevo.

 

 

  • Todo lo alcanzarás, solemne loco, siempre que lo permita tu estatura. (Almafuerte)
  • No me hago al lao de la güeya, aunque vengan degollando, con los blandos yo soy blando, y soy duro con los duros, y ninguno en un apuro me ha visto titubiando. (José Hernández)
  • Mi gloria es vivir tan libre, como el pájaro del Cielo, no hago nido en este suelo, ande hay tanto quen sufrir; y naides me ha de seguir cuando yo remuento el vuelo. (José Hernández)
  • El que se ahoga no repara en lo que se agarra. (San Martín)
  • En la utopía de ayer, se incubó la realidad de hoy, así como en la utopía de mañana palpitarán nuevas realidades. (José Ingenieros)
  • La historia no es una ciencia; es el arte de mostrar una cara limpia y esconder un culo siniestro. (Leopoldo Marechal)
  • Quiero más una libertad peligrosa que una servidumbre tranquila. (Mariano Moreno)
  • Creo que no soy tan viejo como para ser venerable, ni tan joven como para ser un cómplice. (Osvaldo Soriano)
  • El general Paz era un filósofo. Cuando estuvo ocho años en un calabozo, sin libros, dijo: "Me han condenado a la certeza". ¡No podía darse el lujo de dudar, no tenía libros y estaba solo!. (Dalmiro Sáenz)
  • En mí el lenguaje es siempre un pretexto para el silencio. (Alejandra Pizarnik)
  • Siempre desconfié del atractivo que experimentaba por un hombre  si al imaginarlo mujer nada de ese atractivo podía subsitir. (Victoria Ocampo)
  • Dos personas son un mundo y una persona es la mitad de sí mismo. Todas las matemáticas se estrellan contra esa realidad. (Silvina Bullrich)
  • Los novelistas y los editores creen que una novela es más importante que un cuento. No les creas. Sólo es más larga. (Abelardo Castillo)
  • Cuando oigo que un hombre tiene el hábito de la lectura, estoy predispuesto a pensar bien de él. (Nicolás Avellaneda)  
  • Nuestra tierra quiera salvarnos del olvido por estos cuatro siglos que en ella hemos servido. (Leopoldo Lugones)
  • Quien gobierna podrá contar siempre con la cobardía de los argentinos.(Juan Manuel de Rosas)
  • Yo estoy convencido de que ningún libro, por bueno que sea, puede cambiar el mundo. Pero tengo que escribir." (Andrés Rivera)
  • Dios no es injusto; en un mundo entero de hombres felices no cabría la literatura. (Marcelo Birmajer)
  • Los intelectuales argentinos suben al caballo por la izquierda y bajan por la derecha (Arturo Jauretche)
  • A lo mejor escribir no sea más que una de las formas de organizar la locura  (Isidoro Blaisten)
  • ¿Estamos en el mundo? ¿Este río es el río o es una cinta de sueño que se va hacia la muerte? (Juan L. Ortíz)
  • El mundo es un pensamiento realizado de la luz. Un pensamiento dichoso (Juan L. Ortíz)
  • De mí se dirá posiblemente que soy un escritor cómico, a lo sumo. Y será cierto. No me interesa demasiado la definición que se haga de mí. No aspiro al Nobel de literatura. Yo me doy por muy bien pagado cuando alguien se me acerca y me dice: me cagué de risa con tu libro (Roberto Fontanarrosa)
  • Escribir es perdurar en la palabra, creo que sólo la ausencia puede nombrar a la ausencia. Pronunciar una palabra es fundar ya el olvido (Isidoro Blaisten)
  • Casi siempre la creación se nutre de la queja (Dalmiro Sáenz)
  • Las crisis de los hombres se manifiestan cuando sus mundos se saturan de respuestas y escasean las preguntas (Dalmiro Sáenz)
  • La mentira es una de las tantas convenciones que un creador acepta para decir su verdad (Dalmiro Sáenz)
  • Las personas debemos el progreso a los insatisfechos (José Ingenieros)
  • Si no existiera la provocación, el relato se cristalizaría en formas estereotipadas. Y si no hay riesgo ¿para qué escribir? (Juan José Saer)
  • En el caso de un intelectual pensar la realidad política es un trabajo necesario. Un artista es distinto. La única deserción que no debe permitirse es la que tiene que ver con los imperativos de su propio arte (Juan José Saer)

 

 

 

 

 

 

 

 

 
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